Os presento mi pequeño cuaderno de viaje, de excursiones, de salidas, .... Todo ello, por supuesto... ¡ con niños!
lunes, febrero 13, 2012
Y sin niños también I: Cubiertas de la Catedral de Sevilla
Comenzaré aquí una nueva sección: "Y sin niños también". El fin de esto es reflejar las pocas salidas, escapadas, excursiones... que hacemos sin los niños. Yo creo que éstas se pueden contar con los dedos de una mano, ya os daréis cuenta... Esta salida duró unas cuatro horas. Que nos supieron a gloria, todo hay que decirlo. También hay que decir que el motivo de ir sin niños obedeció a una razón muy simple y ajena a nosotros: no dejan a menores de 14 años realizar la visita a las cubiertas. Como me parece una visita altamente recomendable a todo el mundo, la compartiré con vosotros/as.
Situémonos en le espacio y en el tiempo: ciudad de Sevilla, día 23 de diciembre de 2011. Mi técnica en información turística particular (un besito desde aquí, por cierto, jijiji), hizo la visita hace tiempo, y desde que vi las fotografías, se me metió entre ceja y ceja. Hasta que me decidí. La visita es guiada. Dura una hora y media mas o menos y cuesta 12 euros. Os dejo enlace para las reservas, por si alguien se anima:
http://www.reservas.cubiertasdelacatedral.com/
Antes de nada, advertir que la visita no es recomendable para personas con mucho vértigo, y/o miedo a lo lugares oscuros. Tampoco a los que no les guste subir y bajar escaleras (de caracol y oscuras, para más señas), porque os vais a hartar de ello. Hecha ya la advertencia, que el que avisa no es traidor, y siguiendo la máxima de que una imagen vale más que mil palabras (pero que "apañao" es el refranero popular español para estas cosas...), os dejo las siguientes fotografías, para que os hagáis una idea:
Rosetón por dentro, arriba. Roseton por fuera, abajo.
Pasando por una pasarela estrechita, y encontrándonos focos y cables por todos sitios, podemos ver cosas tan impresionantes como estas:
Uno de lo ángeles del órgano. Usando otro de los refranes, "ojos que no ven, corazón que no siente", hago referencia a lo que no se ve desde abajo: los tablones y los clavos del angelito. Impresionan las vistas. Así como ver las vidrieras tan cerca:
Desde aquí, miramos hacia la derecha y vemos esto:
La verdad es que desde arriba, se ve todo de otra manera. Tras ver el interior desde arriba, se pasa a ver el exterior.
Sólo por las vistas que se tiene de la ciudad, merece la pena. Además de poder ver la Catedral desde donde no se ve habitualmente...
Nosotros elegimos la visita de las 17.00. Creo que es de las mejores, en esta época del año, porque te permite verlo todo de día al empezar la visita, y de noche ya e iluminada, al finalizar ésta. Pudiendo apreciar todo desde muchos puntos de vista...
De verdad, de verdad, verdad... visita muy recomendable. Es increíble cómo se ve todo desde otra perspectiva: arriba-abajo, noche-día, con niños-sin niños, jejeje...
Moraleja: Aprender a mirarlo todo desde otra perspectiva. Y no me refiero sólo a los monumentos...
Y los niños, en cuanto cumplan los 14, a llevarlos también. Esto no se lo puede perder nadie....
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Me gusta tu punto de mira y tu firma de las fotos....
ResponderEliminarMuchas gracias¡¡¡ Compartimos punto de vista entonces, jiji.
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