domingo, septiembre 22, 2013

Monasterio San Isidoro del Campo



Situémonos en el tiempo y espacio. Diciembre de 2012. Monasterio de San Isidoro del Campo, Santiponce.

Ví por vía facebook que una asociación, Vive Santiponce, organizaba un taller familiar allí. Este monasterio ya lo había visitado yo cuando su reapertura hace unos años ya ( vivía yo mi madre todavía...), pero mis niños no lo habían visto. Y que mejor manera que un taller familiar. Y no me equivoqué... Estuvo muy bien...

Curiosidades, pruebas, pinturas, disfraces.... La verdad es que esta asociación no tiene desperdicio alguno: actividades baratas y amenas para los niños. Así que estad atentos a ella, porque vale la pena.

Nada más llegar, ya estaban en la entrada recibiéndonos. Abonamos el importe ( 3 euros adultos, 2 a partir de tres años, y menores de 3, gratis). Nos informaron de más actividades que se iban a llevar en el pueblo ese fin de semana (como el belén viviente), y nos dieron un plano del pueblo. Pueblo pequeñito pero con muchas cosas por ver... Estuvimos esperando un rato a que se completara el grupo.


Una vez completo, tras una breve introducción, primera sorpresa para Manu. Para ambientar la cosa, lo disfrazaron de príncipe: mi Guzmán el Bueno particular. Una mujer del grupo se ofreció para  ser la princesa. Ya feliz de la vida todo el recorrido con su disfraz y su espada... Los niños son felices con cualquier cosilla... Otra de las actividades para ir intercalando con las explicaciones consistió en ir buscando fragmentos de cuadros que andan repartidos por todo el monasterio. Encontramos unos pocos...

Al llegar al claustro (el pequeño, el mayor esta en ruinas todavía), siguieron con la ambientación  y disfrazaron a tres personas de monjes... Allí se realizaron algunas actividades más: escritura con plumas, puzzles de lienzos y pinturas murales, y dibujos de una escena representada en la pared del claustro...

La verdad es que es un monasterio precioso. Muchas curiosidades históricas y de leyenda. Y destacar también la amabilidad de los guías. Hubo un momento en que Santiago no daba ya más de sí ( es decir, que empezó a dar un por saco exagerado ya) y se lo llevaron fuera. Vino con un barquito de papel de lo más contento. Una santa esa mujer. Gracias, gracias... ¡Fueron 4 minutillos de relax!

Lo negativo: no dejaban hacer fotografías dentro del monasterio, así no pude inmortalizar a mi príncipe ni nada... Pero bueno...

La verdad es que estuvo muy bien, muy amena... Eso sí, para niños mayores de tres años o niños que les guste estar en el carrito (¿Qué será eso...?) ¡¡ Así que a estar atentos!

Moraleja: Muy cerquita tuya hay muchas joyitas escondidas... ¡Abre los ojos!


lunes, septiembre 09, 2013

Turisteando por Alcalá de Guadaíra.



De siempre Alcalá me ha parecido un pueblo raro. Me cuesta orientarme en él, sobre todo si voy en coche. Para circular es rarísimo... Pero bueno... El caso es que mientras más lo ando, más le voy cogiendo el truquillo... Tiene su encanto y todo.

Propuesta de la empresa que ya comente en esta entrada, Vía de Escape: ruta por el barrio de San Miguel y el Castillo. Actividad gratuita. Me apunto y allá que vamos los cuatro.

Desde que tengo niños no soy muy de visitas guiadas cuando voy con los peques, porque se aburren y yo no me entero de "na". Pero es que las visitas guiadas tienen su aquel... Te enteras de cosas que de otra forma no te enterarías. Con Manu da más o menos igual, le dejas la cámara de fotos y se entretiene haciendo fotos (de hecho, casi todas las de esta entrada las ha hecho él...), pero el chico.... Uff... Sólo sabía preguntar que porqué parábamos otra vez... Y claro: que si me tiro al suelo...; cógeme...; si le cojo: déjame en el suelo.... En fín, todo lo que haría un niño de casi tres años normal...


Durante la subida al Castillo, nos vamos parando y nos van dando explicaciones, como que la muralla no es medieval, ¡sino del siglo pasado! También nos van hablando de los portillos (¿De donde vendrá mi apellido? ¿ Seríamos vigilantes de algún portillo de esos?) que hay... Y otras curiosidades.


La siguiente parada fue la Iglesia de Miguel. Mejor dicho: la fachada de la Iglesia de San Miguel.



Y llegamos al Castillo.



 La visita no incluye el interior. Pero sí nos explica diversas cosas desde fuera, como que los castillos se ¡¡encalaban!! No me imagino un castillo en blanco (roto, no del brillante), pero tiene su lógica, la verdad... Me gusta más la piedra... De todos modos, cuando terminamos la ruta, nos acercamos de nuevo al Castillo para verlo por dentro.

Mis hijos están en plena época de Mike el Caballero, y cualquiera no los mete en el Castillo... Antes de continuar, una pregunta: ¿dónde hay que firmar para que ponga un arenero cada 150 metros? Fue el momento donde puede escuchar bien lo que decía. En la entrada del castillo, mientras mi hijo jugaba con la tierra... Yo creo que si nos unimos todos, lo logramos... Es estupendo... Maravilloso...


También nos comentó la existencia de graffitis medievales. De los actuales ya hablaré en la sección moraleja de la entrada, que me enciendo... No diré donde están exactamente, porque hay mucho cafre por ahí suelto y no es plan de que pinten encima... Barcos, peces y muchas figuras más... Ampliad la imagen y las veréis claramente...



Tras la explicaciones, fuimos bajando, y tras un par de paradas más, acabó la ruta. Nosotros volvimos al Castillo. Mis Mikes los Caballeros no pedían otra cosa.

Primero por fuera, que hay un mirador.


Y después por dentro. Había muchos sitios donde poder apoyar la cámara, así que estuvimos entretenidos haciendo fotos de los cuatro un rato, y paseando por el interior y subiendo torres. Yo ya había estado en una excursión del colegio de Manu, pero no nos enseñaron nada, como pude comprobar... Es un castillo muy grande...




Vista desde una de las torres.


En fin, una visita muy buena. El día acompañó, porque hacía fresquito. A los niños les encantó el Castillo. Y a nosotros también.

La próxima parada en Alcalá... Ahí va una pista..



Moraleja. Mejor super-rebelión,como dije en esta entrada: A ver, alma de cántaro, ¿porque hacéis pintadas destrozando así un patrimonio que es de todos? ¿ De dónde creéis que sale el dinero para esto? Me indigna que al día siguiente de restaurar una cosa aparezcan pintadas tipo: "polingonero" "Jessi" "Rfa", y mil cosas así... ¿Porqué no pintáis en el salón de vuestra santa madre (que la pobre no tiene la culpa, por cierto...)? Me hacen sacar a la ordinaria que todos llevamos dentro... ¡¡¡Grrrrrr!!!

domingo, septiembre 01, 2013

Un viaje bajo el mar... en ¡¡Alcalá de Guadaira!!



Si, si... Bajo el mar... ¡¡¡En Alcalá de Guadaira!!! Si, si,... Bajo el mar.... ¡¡¡¡¿¿¿???!!! Pues sí. A ver quien iba a pensar que en Alcalá de Guadaira se han encontrado ¡¡hasta una ballena!! ¿Eh? Así de raros somos... Vamos a ver ballenas donde no hay mar.. No nos llega la gasolina para tanto...

El caso es que una empresa de este pueblo, Vía de Escape, se dedica a hacer rutas culturales por Alcalá, (y por más sitios, claro). El caso es que en su Facebook vi esta actividad: "Viaje bajo el mar": fósiles, paseíto por la rivera, y una ¡ballena! Se lo comenté a Manu, y le gustó la idea. Así que reservé plaza: 5 euros adultos, 3 niños.

Así que dejamos al pequeño con el padre,y nos fuimos el mayor y yo solitos, que se pone celoso de vez en cuando. Una mañana los dos solitos, aprendiendo y disfrutando del día, que nos hizo buenísimo.

Remontémonos pues, a diciembre de 2012. Del año "pasao", vamos... Sí, ya se que hace tiempo de esta salida, pero...

En fín, que el punto de salida fue en el Molino de la Aceña (ruta que tengo pendiente también, esta vez en plan Happy Family, todos juntitos). Estuvimos esperando a que viniera todo el grupo, y comenzamos.



Tras breves explicaciones por parte de geólogos sobre la evolución de la zona y todo lo que se encontraba allí, nos acercaron al lugar donde se encontró la ballena. Me llamó la atención que la persona que encontró el primer hueso de la columna del animalito (que todavía estoy dándole a la cabeza, porque creo que fue profesor mío en el colegio), se la llevó ¡¡en bici hasta su casa! ¡¡Peoná!! Ahora, evidentemente, se encuentra en el museo, en una sala gestionada por él, entre otras personas.



Tras coger una muestra de arena para enseñar a los niños que hay fósiles en todos sitios, nos fuimos para el Museo, en el centro del pueblo.


 Nos contaron cosas de la sala, vimos el esqueleto ( que a Manu le encantó) y después se llevaron a los niños a hacer actividades a una sala. Manuel vino encantado contándome que "había mirao por un telescopio, y el polvo se habia convertio en fósiles", ja ja ja. Además. traía muestras de ellos. Vino contento. Esto y la ballena, lo que más le gusto.

Como punto negativo, decir que habían partes muy teóricas que aburrían a los niños. Pero en general estuvo bien.

Como anécdota contar que, a la vuelta, todos los caminos me escupían al mismo sitio. Así me quedé como atrapada en el centro del pueblo, ja ja ja. Tuve que preguntar un par de veces, y claro, esta fue la parte favorita de mi hijo: ver cómo su madre no salía, no salía... Se lo pasó bomba a costa mía...



Moraleja: De vez en cuando, centrarse en un solo hijo trae sus frutos. Que nos olvidamos a veces de los mayores....