domingo, septiembre 01, 2013

Un viaje bajo el mar... en ¡¡Alcalá de Guadaira!!



Si, si... Bajo el mar... ¡¡¡En Alcalá de Guadaira!!! Si, si,... Bajo el mar.... ¡¡¡¡¿¿¿???!!! Pues sí. A ver quien iba a pensar que en Alcalá de Guadaira se han encontrado ¡¡hasta una ballena!! ¿Eh? Así de raros somos... Vamos a ver ballenas donde no hay mar.. No nos llega la gasolina para tanto...

El caso es que una empresa de este pueblo, Vía de Escape, se dedica a hacer rutas culturales por Alcalá, (y por más sitios, claro). El caso es que en su Facebook vi esta actividad: "Viaje bajo el mar": fósiles, paseíto por la rivera, y una ¡ballena! Se lo comenté a Manu, y le gustó la idea. Así que reservé plaza: 5 euros adultos, 3 niños.

Así que dejamos al pequeño con el padre,y nos fuimos el mayor y yo solitos, que se pone celoso de vez en cuando. Una mañana los dos solitos, aprendiendo y disfrutando del día, que nos hizo buenísimo.

Remontémonos pues, a diciembre de 2012. Del año "pasao", vamos... Sí, ya se que hace tiempo de esta salida, pero...

En fín, que el punto de salida fue en el Molino de la Aceña (ruta que tengo pendiente también, esta vez en plan Happy Family, todos juntitos). Estuvimos esperando a que viniera todo el grupo, y comenzamos.



Tras breves explicaciones por parte de geólogos sobre la evolución de la zona y todo lo que se encontraba allí, nos acercaron al lugar donde se encontró la ballena. Me llamó la atención que la persona que encontró el primer hueso de la columna del animalito (que todavía estoy dándole a la cabeza, porque creo que fue profesor mío en el colegio), se la llevó ¡¡en bici hasta su casa! ¡¡Peoná!! Ahora, evidentemente, se encuentra en el museo, en una sala gestionada por él, entre otras personas.



Tras coger una muestra de arena para enseñar a los niños que hay fósiles en todos sitios, nos fuimos para el Museo, en el centro del pueblo.


 Nos contaron cosas de la sala, vimos el esqueleto ( que a Manu le encantó) y después se llevaron a los niños a hacer actividades a una sala. Manuel vino encantado contándome que "había mirao por un telescopio, y el polvo se habia convertio en fósiles", ja ja ja. Además. traía muestras de ellos. Vino contento. Esto y la ballena, lo que más le gusto.

Como punto negativo, decir que habían partes muy teóricas que aburrían a los niños. Pero en general estuvo bien.

Como anécdota contar que, a la vuelta, todos los caminos me escupían al mismo sitio. Así me quedé como atrapada en el centro del pueblo, ja ja ja. Tuve que preguntar un par de veces, y claro, esta fue la parte favorita de mi hijo: ver cómo su madre no salía, no salía... Se lo pasó bomba a costa mía...



Moraleja: De vez en cuando, centrarse en un solo hijo trae sus frutos. Que nos olvidamos a veces de los mayores....

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