De siempre Alcalá me ha parecido un pueblo raro. Me cuesta orientarme en él, sobre todo si voy en coche. Para circular es rarísimo... Pero bueno... El caso es que mientras más lo ando, más le voy cogiendo el truquillo... Tiene su encanto y todo.
Propuesta de la empresa que ya comente en esta entrada, Vía de Escape: ruta por el barrio de San Miguel y el Castillo. Actividad gratuita. Me apunto y allá que vamos los cuatro.
Desde que tengo niños no soy muy de visitas guiadas cuando voy con los peques, porque se aburren y yo no me entero de "na". Pero es que las visitas guiadas tienen su aquel... Te enteras de cosas que de otra forma no te enterarías. Con Manu da más o menos igual, le dejas la cámara de fotos y se entretiene haciendo fotos (de hecho, casi todas las de esta entrada las ha hecho él...), pero el chico.... Uff... Sólo sabía preguntar que porqué parábamos otra vez... Y claro: que si me tiro al suelo...; cógeme...; si le cojo: déjame en el suelo.... En fín, todo lo que haría un niño de casi tres años normal...
Durante la subida al Castillo, nos vamos parando y nos van dando explicaciones, como que la muralla no es medieval, ¡sino del siglo pasado! También nos van hablando de los portillos (¿De donde vendrá mi apellido? ¿ Seríamos vigilantes de algún portillo de esos?) que hay... Y otras curiosidades.
La siguiente parada fue la Iglesia de Miguel. Mejor dicho: la fachada de la Iglesia de San Miguel.
Y llegamos al Castillo.
La visita no incluye el interior. Pero sí nos explica diversas cosas desde fuera, como que los castillos se ¡¡encalaban!! No me imagino un castillo en blanco (roto, no del brillante), pero tiene su lógica, la verdad... Me gusta más la piedra... De todos modos, cuando terminamos la ruta, nos acercamos de nuevo al Castillo para verlo por dentro.
Mis hijos están en plena época de Mike el Caballero, y cualquiera no los mete en el Castillo... Antes de continuar, una pregunta: ¿dónde hay que firmar para que ponga un arenero cada 150 metros? Fue el momento donde puede escuchar bien lo que decía. En la entrada del castillo, mientras mi hijo jugaba con la tierra... Yo creo que si nos unimos todos, lo logramos... Es estupendo... Maravilloso...
También nos comentó la existencia de graffitis medievales. De los actuales ya hablaré en la sección moraleja de la entrada, que me enciendo... No diré donde están exactamente, porque hay mucho cafre por ahí suelto y no es plan de que pinten encima... Barcos, peces y muchas figuras más... Ampliad la imagen y las veréis claramente...
Tras la explicaciones, fuimos bajando, y tras un par de paradas más, acabó la ruta. Nosotros volvimos al Castillo. Mis Mikes los Caballeros no pedían otra cosa.
Primero por fuera, que hay un mirador.
Y después por dentro. Había muchos sitios donde poder apoyar la cámara, así que estuvimos entretenidos haciendo fotos de los cuatro un rato, y paseando por el interior y subiendo torres. Yo ya había estado en una excursión del colegio de Manu, pero no nos enseñaron nada, como pude comprobar... Es un castillo muy grande...
Vista desde una de las torres.
En fin, una visita muy buena. El día acompañó, porque hacía fresquito. A los niños les encantó el Castillo. Y a nosotros también.
La próxima parada en Alcalá... Ahí va una pista..
Moraleja. Mejor super-rebelión,como dije en esta entrada: A ver, alma de cántaro, ¿porque hacéis pintadas destrozando así un patrimonio que es de todos? ¿ De dónde creéis que sale el dinero para esto? Me indigna que al día siguiente de restaurar una cosa aparezcan pintadas tipo: "polingonero" "Jessi" "Rfa", y mil cosas así... ¿Porqué no pintáis en el salón de vuestra santa madre (que la pobre no tiene la culpa, por cierto...)? Me hacen sacar a la ordinaria que todos llevamos dentro... ¡¡¡Grrrrrr!!!
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