lunes, octubre 21, 2013

De cómo ven los niños las cosas...


De pequeña yo tenía mucha imaginación. Y la sigo teniendo, pero canalizada hacia ciertas cosas. Creo que esto es lo que ha hecho que haya sido, y siga siendo, una gran lectora. Y es como la pescadilla que se muerde la cola: mientras más imaginación tienes, más lees;  y mientras más lees, más se te desarrolla... Por eso mismo, me pongo en el lugar de los niños cuando imaginan, inventan y crean ideas, historias e historietas. Me encanta ver en lo qué puede derivar cualquier paseo. visita o, simplemente, cualquier cosilla que les cuente. Dado que con los años menguamos en lo que a fantasía se refiere, no dejan de sorprenderme ciertas cosas que suelen hacer los niños. Digo sorprender, por no decir fascinar. Y dado que con la edad también viene la capacidad de analizarlo todo (a veces esto se vuelve en contra de la misma imaginación, creatividad y fantasía), voy a proceder a analizar algo que me ha llamado la atención. Que me llamó la atención y que no pude parar de reír en un rato bastante largo. ¡¡Vamos con ello!!

No sé si recordáis que Manu lleva un Cuaderno de viaje con las visitas que hacemos. Cosa en la que acabo de iniciar a Santiago también. Hace tiempo plasmó la visita que hicimos al castillo de Alcalá de Guadaíra. Él lo recuerda tal que así:


Increíble cómo se puede tunear un castillo. Como podéis observar, ha pasado raudo y veloz de la época "Mike, el caballero" a "Las tortugas ninjas", que por cierto, las nuevas son metrosexuales (palabras de mi hermana, la tita en cuestión). Pero éste es otro tema...

Procedamos a analizar detenidamente el dibujo.


Para empezar, los bocadillo de las dos tortugas (perdonadme por mi ignorancia, pero soy incapaz de distinguir cual es cual...). Conversación:

- Me voy - dice la de las almenas.
- "Bale" - contesta la tortuga portera.

No sabría como expresar la profundidad de dicha conversación.

También hay que resaltar los mensajes dibujados a cada lado de la puerta. El primero, a modo de "Cave Canem":



Y el segundo, reza tal que así: "No toquen el escudo, es muy "balioso"". Y tanto que sí, lo veremos más abajo....



Os ruego que fijéis la vista en la esquina superior izquierda. ¿Qué veis? ¿Una serpiente? ¡¡¡No!!! ¡¡Es el Puente del Dragón!!



Y para terminar, os mostraré ese escudo... No me pude reír mas...


Como podéis observar, muestra ¡¡cada uno de los instrumentos de cada tortuga!! ¡¡Genial!!

Todo esto no puede salir más que de la imaginación de un niño de 6 años, ¿a que estáis de acuerdo? a los adultos, nos costaría un mundo, por mucha creatividad que derrochemos.

Moraleja: Me encantaría estar en la cabecita de uno de ellos por unos minutos. ¿Qué veríaN cuando recorríamos ese castillo y se quedaban embobados y callados mirando a algún sitio? ¡Mi reino por un instante así!


domingo, octubre 06, 2013

Paseo por la Rivera del Guadaira



Algunos os preguntaréis porqué tanta Alcalá... Creo que con ésta van cuatro entradas ya... Razones: Está al ladito, estoy tiesa, y es lo que hay. Me gustaría más ir a la Rivera Maya, la verdad. Pero el presupuesto ¡sólo da para Alcalá! En fin... Que con esta salida ya tengo el título de Experto en Alcalá de Guadaíra. El Máster lo tendré cuando visite la zona de El Gandul, je je je.

Nos encontramos así. Sábado 5 de Octubre. Día estupendo, después de semana de lluvia y bochorno insoportable. Hace fresquito, comparando días. ¿Qué mejor que una excursión en familia? ( Es una pregunta retórica. Abstenerse comentarios).

Así pues, cogemos el coche y nos plantamos en el Hotel Oromana. Aparcamos allí, junto a un parque infantil que hay, y ¡a andar se ha dicho!

Nos encaminamos en primer lugar hacia la Ermita de San Roque, que data,parece ser, del siglo XVI. Para llegar a ella, atravesamos un pinar. El de Oromana, para ser exactos. Muy bien cuidado. Muy limpio. Bonito lugar.


Por el camino, nos entretuvimos cogiendo piñas  y Santiago palos (¡¡Un palo!!! ¡¡Un palo!!). Santi cambió de nombre a las piñas, llamándolas "piñatas" (vestigio de cumple cercano). Y a los pinos, evidentemente, en vez de pinos, pues le cambió el nombre a "piñotos". ¿De dónde vienen las "piñatas"? Pues de los "piñotos"... Lógica aplastante...

También estuvieron escondiéndolas (idea del padre), para recogerlas a la vuelta... Lo que no sabíamos es que volveríamos por la otra punta...


Llegamos a la Ermita, y parada para hacer las fotos de rigor. Muy bonito sitio también. Y bonitas vistas.


Después tuvimos que volver para atrás y bajar para la rivera del río, hasta el Molino del Algarrobo. A lo largo de la Rivera van apareciendo diversos molinos harineros. Por algo la llamaban Alcalá de los Panaderos: tradición en pan, molinos harineros, tren de los panaderos... Pan, Pan, Pan... Mmmmm. Hasta mi pueblo, cuentan los mayores. que traían el pan en burro...


Y después de ver el molino, ya sólo queda segur el río para ver los demás. Había momentos en los que parecía que estábamos en plena sierra... Vegetación y verde por todos lados...


Cuando pasamos los molinos, comenzamos a subir y terminamos de nuevo en el Hotel. Después bajamos de nuevo al coche y nos quedamos un ratito en el parque infantil.

Y os preguntaréis: ¿ Qué pasó con las "piñatas" escondidas entre los "piñotos"? Pues que el padre y el mayor fueron a buscarlas, andando otro ratito más...

Moraleja: Hay que tener mucho cuidado con los juegos que se les propone... Y esconder las cosas lo más cerca posible del coche...