jueves, febrero 09, 2012

Viaje al pasado IV: Faro de Trafalgar





Salvaje. Creo que ese el adjetivo que mejor define esa zona. Justo lo que pensé cuando me baje del coche. Fuimos muy temprano, así que no había nadie. Solo un par de coches. Qué tranquilidad, por favor...

El camino hasta el Faro es largo, ya que no se puede acceder con el coche. Pero yo esto lo considero un punto a favor, ya que te permite verlo todo como se tiene que ver: con tranquilidad y desde abajo. Gracias a mi hijo, y a sus pasitos de tortuga, esto se intensificó. Pero que sitio más bonito...

Después de la caminata en recto, viene una subida. Y llegas al Faro. Yo creo que sobra hablar de las vistas que se disfrutan desde allí. Eso sí, a los niños bien vigilados y de la manita. Al igual que por el camino hasta el Faro tienen sitio para correr todo lo que quieran y estar a sus anchas, allí arriba no conviene.

Si te pones mirando al mar, a tu izquierda están Los Caños de Meca.




A la derecha, Zahora.




¡Cuánta agua! A la izquierda, a la derecha y al frente. Cuanto silencio...

Moraleja: Me callo. Sobran las palabras. Silencio....

2 comentarios:

  1. A tu ordenes.....comentarios en el blog.
    Bueno lo próximo que espero ver por aquí es el viajito a Guadalupe.
    Besitos

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