Pues sí. Nosotros somos así. Nos gusta hacer todo con nuestros hijos. Hasta casarnos e irnos de Luna de Miel. Que solos es muy aburrido...
Hace dos años sobre estas fechas, exactamente el 6 de febrero, nos casamos. Y bautizamos a Manuel. Así que fue una boda-bautizo-con novia rellena, ya que para mas inri, iba embarazada de Santiago de poco tiempo. Que fatiguita de día... Pero fue muy bonito.
Para rematar el asunto, decidimos irnos con el niño a pasar unos días a Sierra Nevada. Reservamos un apartahotel, y para allá tiramos. 08-12 de febrero.
De pequeña, mis padres, mis hermanos y yo, íbamos todos los años a Sierra Nevada. Ningún año nos nevó. Así que había visto la nieve miles de veces, pero nunca nevar. Esta vez sí nos nevó. Todos los días que estuvimos, nevó. Precioso...
Manuel disfrutó como un loco con la nieve. Y montándose en trineo (eso sí, a una velocidad moderada, yo diría anormalmente reducida, ya sabeís por qué...) pero disfrutó. Oye, que cada uno disfruta de la vida como quiere... Y pensándolo bien, despacito se saborean más las cosas, jjiji.
El que también disfrutó fue el padre, haciendo muñequitos de nieve por todos lados. No he visto más felicidad en mi vida...
El aparhatotel estaba en Pradollano, en la misma estación. Así que sólo teníamos que bajar una superescalera, y ya estábamos en la plaza principal. Los primero días no quitaron la nieve, y la verdad es que estaba de postal.
Moraleja. Prefiero plantear un reto: Ir de luna de miel o aniversario de bodas con uno o varios niños. De verdad que fortalece la pareja...jajaja. Lo digo por experiencia...




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