Os presento mi pequeño cuaderno de viaje, de excursiones, de salidas, .... Todo ello, por supuesto... ¡ con niños!
jueves, marzo 01, 2012
Viaje a la Prehistoria.
Aprovechando que Manuel en el colegio está estudiando la Prehistoria (cosa que yo hice muchooo más mayor, no con 4 años), decidí llevarlo a visitar los Dolmenes de La Pastora y de Matarrubilla, en el pueblo de Valencina de la Concepción, aquí en Sevilla. En un principio, había pensado en los dolmenes de Antequera. Pero éstos están más cerquita, la verdad. Era una de las visitas que tenía pendiente desde antes de tener niños, así que no me lo pensé dos veces y lo planeé.
La visita comienza en la Casa de la Cultura de Valencina. Allí nos ponen un audiovisual, cortito, vemos la sala, configurada como Museo (pequeñito, pero declarado Museo, al fin y al cabo). Después un vigilante te indica dónde está el Dolmen de la Pastora, que es el que primero se visita, y después él llega para abrirlo.
Visto así, mucha pinta de dolmen no tiene, la verdad. Pero nunca hay que juzgar las cosas por las apariencias. Si fuera así, el segundo que visitamos, el de Matarrubilla, tiene pinta de casetilla de la luz, así que... La verdad es que está bastante bien preparado para visitar, con iluminación instalada y eso. Pero no lo pudimos ver así. El vigilante, con cara de resignación, nos comentó que había robado las placas solares que dan luz, y que teníamos que apañarnos con dos linternas. Grandes al fin y al cabo, pero no es lo mismo, jeje. Así que primero entraron otras personas que venían el grupo, y nos quedamos nosotros para el final. Mientras estaba el grupo dentro, nos contó lo de las placas. Por lo visto, el año pasado robaron las de Matarrubilla, que está un poco más escondida en medio del campo, y este año la de éste. En fin, que lo roban todo...
Llegó nuestro turno. La advertencia del vigilante fue: cuidado con la cabeza. Ventaja de los niños, no tenían que agacharse. La verdad es que siente un poco de claustrofobia. Es un corredor bastante largo, bajo y estrecho. Así que catalogaré la visita como no apta para personas con claustrofobia. Al final está la cámara, que allí si que nos podemos poner de pie. No es muy grande, pero es un alivio.
Después de llevarnos un rato dentro hablando, haciendo fotos y demás, salimos, y le pregunté al vigilante si podíamos visitar el otro. Nos dijo qué sí, Nos indicó el camino, y nos dijo que le esperáramos allí.
El de Matarrubilla es más corto , pero también más alto, así que la sensación de claustrofia en menor. En la cámara tiene como un altar, por aquello de las ofrendas, supongo... También nos entretuvimos un ratillo allí. Lo que nos entretenemos con cualquier cosilla..., jajaja.
Para terminar, más que una moraleja, voy a rebelarme. No vale atentar contra el patrimonio histórico y cultural, hombre... que nos cuesta dinero a todos... Si queréis una placa, pues la compráis, como todo hijo de vecino... y si robáis para venderla, más delito tenéis todavía...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



puess siii, lo próximo la gruta de las maravillas en aracena o la liaran mucho los peques dentro?, una vez mas em ofrezco de tita voluntaria! :)
ResponderEliminarNOELIA
Uff, no quiero imaginarme a ese Santiago dentro de la gruta, pero no podría intentar, jajaj
ResponderEliminar